El mundo de Totti

Por firmar aunque en su cabeza él conciba una fantasía bien diferente, una que no sabe si en el fútbol actual tendrá de nuevo espacio para volver a reproducirse. Buscaron siempre un porqué a su lealtad, una decisión infantil, como así definió Francesco Totti a la razón de no moverse. Uno de los más grandes genios de la historia del fútbol, uno de los casos más paradigmáticos del qué hubiera pasado si hubiera llegado a un club tan grande como su talento, concibió la grandeza desde un punto de vista diferente al de la mayoría. Totti, un ideal desde toda perspectiva, construyó la historia que le hizo más feliz.
Tenemos todas las camisetas de tus equipos y selecciones favoritas para adulto y niño
Para Totti todo fue muy diferente. Su concepción de las cosas, no solamente en relación a la pertenencia de un lugar concreto sino también a su interpretación del juego y la pelota, convirtió su figura en un hecho aislado. A decir verdad, en su discurso apasionado sobre Roma y los romanos, el profundo arraigo que negó al más grande y victorioso en la gran oportunidad que dejó pasar por seguir en casa, se ve a quien, rodeado de agua, sin contacto con el continente, entiende Roma como una isla, reconociendo que lo que se entiende como una barrera para mezclarse y experimentar no es sino el lugar más seguro y reconocible para expresarse sobre el campo.

Antes que su historia futbolística, la de jugador de fútbol, va primero este concepto de fidelidad como método de inspiración. Cuestionado por su falta de ambición, achacada por no llevar a cabo el proceso lógico por el que el deportista busca ser la mejor versión posible de sí mismo, que en el caso de Totti daba para ser el mejor de su época, Francesco respondió a todos los rasgos del genio; maldito, puntualmente atormentado e inagotable a nivel creativo, tan puro como la tierra que lo ató desde el primer hasta el último día. Puede que Totti no hubiese podido ser más fuera de allí, pues probablemente hubiera sido un genio absolutamente condicionado, una contradicción en sí mismo para desarrollar su visión del fútbol.
Camisetas de fútbol de selecciones nacionales del Mundial 2018, no te pierdas!
Así, poco a poco, decidida esa elección de vida, Totti fue añadiendo papeles al de jugador de fútbol, traspasando y duplicando responsabilidades; futbolísticas, culturales, sociales. Como Diego Armando Maradona en Nápoles, la adoración que sintieron y sienten por él conforma una incondicionalidad seguramente tan fuerte como la que su gente siente por el propio club, un suceso tan excepcional como el fútbol con el que Totti deleitó a Italia y que quedó reflejado el día de su despedida.

No puede hablarse de reducto futbolístico, pero no jugar la Copa de Europa asiduamente, no ganar títulos importantes y no jugar para uno de los grandes de Italia puede haberle restado el impacto histórico que el decidió no tener. Nunca le importó que muchas partes del mundo no contemplaran su día a día, por una cuestión básica: el mundo para él, no era el de los demás.

Totti fue en Italia tan mágico como el que más, tan esquivo y creativo como ninguno.